Ante
todo hay que dejar en claro el objeto buscado por el nuevo proyecto de ley de
mercados de capitales, a saber:
·
Promover la participación en el
mercado de capitales de los pequeños inversores, asociaciones sindicales y
organizaciones profesionales y de todas las instituciones de ahorro público,
favoreciendo especialmente los mecanismos que fomenten el ahorro nacional y su
canalización hacia el desarrollo productivo (Va
en consonancia con la nueva carta magna del Banco Central)
·
Promover el acceso al mercado de
capitales de las PyMEs.
·
Propender a la creación de un
mercado de capitales federalmente integrado mediante la interconexión de los
distintos ámbitos de negociación.
·
Simplificar la negociación para
los usuarios y así lograr una mayor liquidez y competitividad.
El
nuevo proyecto de ley del mercado de capitales introduciría nuevos actores en
el control del sistema bursátil. En este sentido, la Comisión Nacional de
Valores (CNV) tendría un papel preponderante en el control y sanción a los
agentes bursátiles. Es por esto que se considera que se termina con la
autorregulación, entrando en el rol de regulador la CNV. Sin embargo, para que
la ley provea incentivos adecuados para el desarrollo del mercado bursátil como
una forma eficaz de financiamiento debería incluir una comisión prestigiosa de
diferentes actores para el control de los agentes. Este punto es esencial para
darle seguridad al mercado (la gente) de que el estado no va a intervenir
arbitrariamente en el control y las sanciones aplicadas y, dadas estas
condiciones, la gente vuelque sus ahorros en el financiamiento de empresas. Justamente en este punto no es alentador los
datos de que la CNV pueda aplicar multas y/o sanciones mayores sin un sumario
previo y que el Poder Ejecutivo Nacional pueda remover a los directivos
encargados de controlar a las empresas, lo que deja abierta a la arbitrariedad
de la CNV a quien sancionar. En este punto se podría crear una comisión para el
control/sanción de las empresas compuesto por diferentes partidos minoritarios
y representantes de los estados (idóneos y entendedores del mercado).
Otro
punto de vital importancia es el permiso a que cualquier agente pueda
participar en el mercado mientras tenga la autorización y el registro de la
CNV, lo cual abre la posibilidad de que diferentes actores entren al mercado y
sirva para tener un mayor alcance en la sociedad, y coloque sus ahorros en el
mercado de capitales. Sin lugar a dudas esta nueva iniciativa brindará una
mayor profundización para que el pequeño y/o mediano ahorrista ingrese en el
mercado y las empresas puedan tener una mayor oferta que brinde financiamiento
que hoy en día se ve limitado. Esto va en consonancia con el objeto del
presente proyecto de ley. Asimismo, es esperanzadora la propuesta de
interconectar los diferentes ámbitos de negociación nacionales para federalizar
el acceso al mercado de capitales ya que cabría la posibilidad de que gente de
otras provincias puedan acceder sencillamente a invertir sus ahorros en los mercados
de otras provincias.
Un
punto controvertido es la financiación por parte de la CNV, entre otras, a
través de la recaudación por las sanciones aplicadas a las empresas. Se debe
prestar especial atención en este punto ya que la CNV tiene un incentivo a
sancionar a las empresas para tener mayor presupuesto y, si no se regula
acordemente este punto puede traer graves implicancias de arbitrariedad en las
sanciones. Es por este punto que la ley debe regular qué casos son considerados
sancionatorios y no dejar a la libre elección del directorio de la CNV.
Adicionalmente, el Estado al elegir los directivos y poder remover los mismos
puede intervenir en la CNV y aplicar sanciones a específicas empresas sin
corresponder. Es decir, en estos casos la CNV tendría incentivos a acoplarse al
PEN ya que obtendría un mayor presupuesto.
En
resumen, la aprobación de este proyecto de ley traería incentivos para que la
gente invierta sus ahorros en empresas con fines productivos y se genere una
mayor oferta para las empresas, reduciéndose el costo de financiamiento. Si se
llega a crear una oferta de dinero por parte de los ahorristas y una demanda
por parte de las empresas, sin lugar a dudas va a crear un mayor crecimiento
industrial y económico. Para que esto suceda, el Gobierno debe dar señales
positivas al mercado e introducir una ley que regule al mercado de forma
objetiva, sin posibilidades de intervenciones arbitrarias. Pero hay que dejar
en claro que es positiva, si se regula correctamente, la intervención del
estado en la regulación del mercado de capitales. Habrá que ver cómo queda
finalmente la ley para poder dar el análisis final pero, a priori, considero
que este proyecto va a abrir posibilidades de fácil acceso para que la gente
invierta sus ahorros y genere un mayor financiamiento productivo para las
empresas.
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